Mono Barroco | Manifiesto Fallido
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Manifiesto Fallido

Escribí este texto hace ya algunos meses, pensando en utilizarlo como una especie de contexto para este proyecto o bien como declaración de principios. Ahora que lo releo en ocasión de la creación del sitio web, me doy cuenta de lo fallido e impertinente (por pesado, por sobre ideologizado, por rollero) y del acierto al haberlo dejado de lado.

No es que el texto sea tan malo (aunque obvio y plano sí que lo es) ni tampoco que algo en lo que no crea firmemente a día de hoy. Simplemente está fuera de lugar dejarlo por escrito y no tiene ningún caso saturar de palabras algo que debe ser mucho más sencillo.

Si lo publico ahora es por dos razones. Para estrenar este blog -aunque sea con un texto fallido- y para que el rato que me eché escribiendo apasionadamente no haya sido en vano.

MANIFIESTO

Mono Barroco es un proyecto editorial independiente y autogestivo que anda en pos de Doña Blanca y de formas de creación y recreación cultural alternos al modelo dominante, caracterizado por el entretenimiento inocuo, la banalización sistemática de la realidad y el lucro como fin en sí mismo.

En un contexto de crisis civilizatoria mayúscula, la cultura (esa interface que nos permite entender, actuar y humanizar al mundo) adquiere un papel fundamental, ya que es justamente el propio software cultural el que es menester rediseñar. Dejar su creación y administración en manos de instituciones públicas y privadas que sirven a los poderes fácticos es una pésima estrategia, sólo equiparable al error de dejar la política en manos de los políticos, la economía en manos de los economistas y la música en manos de Arjona. Nuestro sello editorial busca asumir una responsabilidad formal a este respecto pero no de manera reactiva, no por la mera oposición al modelo decadente sino por su contraste.

Es evidente que el paradigma cultural imperante cumple una función de placebo ante la gravedad de la crisis mundial, las más de las veces con productos basura de ínfimo valor discursivo y estético (aunque, eso sí, con muchas onomatopeyas y efectos especiales). Pero no se trata de prohibir o censurar este tipo de creaciones, sino de disentir por vía de los hechos. Aspiramos a la creación de productos culturales que acompañen al lector durante su viaje por la vida. Que su lectura sea útil y dichosa, que aporte alguna herramienta para la mejor comprensión del mundo. Apostamos por una lectura que no distraiga de las cosas fundamentales (los grandes temas, aquella charla que iniciaron los griegos y que aún permanece inconclusa), cuya función no sea entretenernos mientras pasa la vida, sino invitarnos a entrar de lleno en ella.

Aspiramos a dialogar con el lector sobre las cosas que importan y, en conjunto, a construir un discurso común.

José Quintero / febrero 2015

 

 

 

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